Historia del westie - orígenes

Origen El West Highland White Terrier se originó en el Noroeste de Escocia y fue seleccionado por sus cualidades como perro de trabajo y deportivo. El famoso pintor victoriano de animales Sir Edwin Landseer da prueba de la existencia de la raza en dos de sus pinturas fechadas hacia 1839. Así, en el cuadro "Sporting Dogs", aparecen , entre otros, un Westie y la famosísima obra "Dignity and Impudende" muestra dos perros, un Bloodhound (Dignity) y un reconocible West Highland (Impudence).
Los primeros terriers de trabajo fueron empleados en la caza de zorros, comadrejas y nutrias. Pronto se dió el imperativo de buscar un perro de menor tamaño y más activo, capaz de perseguir a la caza por terrenos difíciles, maleza cerrada y las hoquedades de las rocas. El valor de estos pequeños terrier queda patente en una historia del siglo XVII. El rey Jaime I de Inglaterra y VI de Escocia envió como regalo al Rey de Francia una camada de estos perros, ordenando que se hicieran dos envíos en dos barcos diferentes, por si acaso uno de ellos se hundía.
Entre quienes posteriormente se harían seguidores de esta raza, algunos afirman que varios de aquellos animales eran west highland. Si se asume la veracidad de esta leyenda, se puede creer también al coronel C.B. Malcolm de Potalloch, quien dijo en 1876 que, antes que él, su padre y su abuelo habían tenido perros de este tipo.Al coronel Malcolm se le debe el constante y apasionado trabajo de selección que ha llevado al reconocimiento del west highland como una raza escindida de los "correspondientes" cairn y terrier escocés.
Segun afirma la historia, la que ponen de manifiesto los documentos, se han añadido los espléndidos "eleven of Poltalloch"( los once de Poltalloch), claro ejemplo de homogeneidad de tipo y de color que valieron a su criador el nombre de padre de la raza.
Parece ser que la selección del blanco que llevó a cabo el coronel , resultó auténticamente necesaria a causa de un desafortunado accidente de caza acontecido en torno a 1860. El coronel llevaba consigo a su terrier preferido, un perrillo de color rojo-pardo y estaba siguiendo la pista de una liebre, cuando el terrier desapareció en una conejera. Poco después, el coronel vio salir como una flecha del agujero un cuerpo al que, confundiendo con la liebre, disparó con un tiro certero; pero mató a su propio perro!. Tras este shock, decidió limitar el stock de su criadero a los perros blancos.

WESTIES DE CAN TALEGUER

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